domingo, 16 de diciembre de 2012

Solsticio de Invierno- La Otra Realidad

La masonería, en su intento de entender "la otra realidad", comprende y enseña el simbolismo encerrado en este flujo y reflujo, en el ir y venir del Sol.
 
Por intermedio del Solsticio se nos enseña que el Pulido de la Piedra Bruta, del esfuerzo personal, de mejorar lo humana e intelectualmente, no se produce solamente en un continuo ritmo ascendente, en cierto momento nuestra labor decae.
 
A esta exacta y fría explicación de la ciencia, se une la Masonería con su simbolismo educador. Para comprender y explicar, la constante acción de las fuerzas ocultas de la Otra Realidad, especialmente el mito de la muerte y la regeneración de la vida, que nos muestran los Solsticios.

También puede  concebirse la otra realidad de esta conmemoración, desde el punto de vista material, como una ofrenda a la Madre Tierra de la que surge la vida, generando lo palpable y corporal.
 
Esa otra realidad  puede interpretarse intelectualmente como un homenaje al genio humano que determina los tiempos en la agricultura, y expande la civilización, y finalmente, esa otra realidad  puede  adquirir un sentido espiritual,  como la marcha de la eterna luz inmaterial, inteligente e inteligible, madre de los espíritus  y  almas, que inicio a los hombres  en  la búsqueda de la eterna verdad de todos los tiempos.
 
Como constructores especulativos del Arte Masónico, nos atrae el orden y la permanente periodicidad de los movimientos estelares. A través de ellos aprendemos que todo el Universo actúa de acuerdo a antiguas leyes inmutables, exactas, ritmos constantes, tiempos y plazos fijos por la eterna eternidad.

Gracias a ello, mantenemos firme nuestra convicción de que el Universo es un todo armónico, gobernado por una fuerza superior, creadora y reguladora de todo cuanto existe y al que denominamos el Gran Arquitecto.
 
Con el paso de los años, y la evolución intelectual de la Humanidad, el Sol dejo de ser una divinidad, pero no por ello dejo de ser fuente de vida, con su calor, que fecunda las mieses, con su luz, que acompaña al viajero, con su majestuosa marcha por los dominios espaciales, como inagotable manantial, y suprema expresión de fuerza, belleza y bondad.

Hoy nuestra otra realidad se ha preparado para sobrevivir al largo invierno, bien aprovisionándose de recursos y abrigo, o despojándose de lo no conveniente. La sabiduría nos indica que hemos de hacer lo mismo,  entrar en nuestro interior, hoy más que nunca conviene  planificar lo que deseamos hacer para realizarlo  en el siguiente ciclo,  recordando que nuestra energía  es más baja, todo va más lento, y es  buen momento para descansar, y recuperar las fuerzas.
 
Hemos llegado al punto más oscuro del año, la noche más larga, y dentro de lo más oscuro, frío, y yermo, está la semilla de la luz, sabemos que de la oscuridad nace la luz, recordemos nuestra propia Iniciación, la Cámara de Reflexión, la Oscuridad.Para el Sol, justamente la detención en el Solsticio de Invierno es, simbólicamente, su propia Cámara de Reflexión, su Cámara de Oscuridad Invernal. Momento propicio para meditar sobre la oscuridad, confiando en que después de la fase de mayor oscuridad, renacerá la vida.
 
El Sol en el solsticio de invierno  está muy próximo a  la Tierra,  “tres días que parece no moverse” y  desde esa inmovilidad aparente, comienza de nuevo su movimiento, y  los días poco a poco se van alargando. De nuevo la luz vence a la oscuridad hasta el próximo ciclo, es el triunfo de la vida sobre la muerte.
 
Los Solsticios representan el eterno contraste de la luz y la oscuridad, de la vida y la muerte, y el eterno renacer de la creación, donde nada puede ser destruido, solo transformado en los tres estados naturales, sólidos, líquidos y gaseosos.
 
Siendo la otra realidad en  el marco de acción del Masón y sus  fenómenos, fuentes de estudio e inspiración no podía estar ajena la Orden al fenómeno  del recorrido elíptico del astro rey, por lo que el Sol es un símbolo Masónico de suma importancia, de estos conceptos, emana la importancia de los festejos Masónicos del Solsticio.
 
Queridos hermanos  que nuestra oscuridad tenga solo días, que no olvidemos retornar  a lo ascendente, al ritmo, que  corrigiendo giremos en busca de la Luz, que giramos, cambiamos, y decaemos,  pero que retornemos de la oscuridad  con   fuerza con  vigor renovados, para que nuestra  luz sea más intensa, y se refleje en ella la Tolerancia la Belleza y el Amor.
 
Unámonos espiritualmente al conjunto en el simbolismo de esta celebración Solsticial,  busquemos dentro del recogimiento interno de nuestra propia Realidad, renovadas fuerzas para nuestro mejoramiento humano, espiritual e intelectual.
 
Que cada mañana elevemos nuestra mirada al iluminado día sintiendo la felicidad por el hecho de que la vida continúa en su eterno flujo y reflujo, especialmente por la existencia de la OTRA REALIDAD, sensible y espiritual, sabedores de que los símbolos de la Masonería nos permitirán descubrirla.

Escrito de,Hipatia M.·.M.·. 

 

 

 

2 comentarios:

Haia dijo...


Pilar enhorabuena !!!. Es muy bonito y muy profundo y esta muy bien redactado.

Feliz día !!

Un besote.

Bernardino.

RECOMENZAR dijo...

aplausos por tus palabras